miércoles 24 de marzo de 2010

Palabras miserables, oidos sordos

Sinceramente, han habido declaraciones de Mayor Oreja que me han dejado más soprendido que las de ayer.

De todas maneras, que el eurodiputado más vago del Parlamento Europeo haga una afirmación de tal magnitud sin ningún tipo de fundamento, carece, totalmente, de importancia.

Es más, el vago por excelencia del Parlamento Europeo es el que se preguntaba “por qué tenía que condenar el franquismo si hubo muchas familias que lo vivieron con naturalidad y normalidad”; o el que decía que el “Estatuto es fruto de la tregua de ETA en Catalunya”; o la última que ha creado mucho revuelo es que “Zapatero y ETA son aliados potenciales”.

Y entre todo este espectáculo, los responsables de su partido ni una palabra, ni una rectificación, ni una demostración de valentía, demostrando y exportando una vez más, su política y actitud más extrema, conservadora y derechona de nuestro país.

Creo que es tiempo de dignificar la política y de no menospreciarla. De respetar las reglas del juego democrático y las líneas adoptadas, acertadas o no, del gobierno.


Y mientras tanto, Rajoy no sabe, no contesta.