miércoles 1 de junio de 2011

Enrique Senabre a Celestino Sánchez.

Hoy os copio una carta del compañero Enrique Senabre dirigada al alcalde Celestino Sánchez, que nos dejó el pasado 21 de mayo, y que sale publicada en varios medios de Cerdanyola.


CELESTINO SANCHEZ: UN GRAN ALCALDE


El pasado 21 de mayo falleció Celestino Sánchez González, alcalde de Cerdanyola del Vallés de 1979 a 1997. Este es el hecho. Lo que remueve mis recuerdos. Se ha ido para mí un buen amigo, un militante socialista de cuerpo entero y un gran alcalde de Cerdanyola.


El amigo .-Nos conocimos, si la memoria no me falla, en 1975. Han pasado 36 años y durante todo ese largo período de tiempo, con mayor o menor intensidad según el nivel de actividad compartida, nos hemos visto con asiduidad y me ha honrado con su sincera amistad que ha abarcado, desde el principio, el ámbito familiar. Siempre recordaré con cariño que en vida de mi madre, cuando venía a verme a Cerdanyola desde Valencia cosa que hacía con frecuencia, la reunión en familia con Celestino era fija, partida de dominó incluida. El sentido de la amistad es un sentimiento desigual, depende de la forma de ser de uno mismo y del amigo. Celestino era un hombre cariñoso en la intimidad - seguro que los que más lo han notado en los últimos tiempos han sido sus nietos – pero, de puertas afuera, daba la imagen de “un tipo duro”. Pues bien, de ese hombre, sobre todo cuando hemos estado colaborando codo con codo, yo he apreciado siempre su lealtad, confianza y respeto para conmigo, que no son sentimientos menores. Espero haberle correspondido. Dos personas, con el castellano como idioma materno, que siempre hablamos en catalán salvo en los contados momentos en los que, de la discrepancia al cabreo, volvíamos al idioma originario.


El militante .- Con él canté La Internacional puño en alto en la plaza del Ayuntamiento el 19/04/1979 cuando ganó las primeras elecciones municipales en democracia, unimos de hecho a la Federación Catalana del PSOE con el PSC-Congrés en Cerdanyola antes del Congreso de unificación - muchos militantes no lo saben pero siempre se enorgulleció de ello -, estuvimos “de guardia” en las dependencias del Ayuntamiento el 23-F,………14 años de concejal junto a él de los 18 que fue alcalde. Decían de mí que era su Nº 2. Nunca he sabido muy bien que significaba eso, pero bien cierto es que siempre estuve remando en la dirección en la que él pilotaba la barca. Siempre fue un hombre de partido, del Partido Socialista, compartía sus principios básicos de solidaridad, igualdad y justicia y, además defendía con coraje los colores de su equipo. Un militante donde los haya. Y, aunque a veces su contundente personalidad la dejara en la sombra, con modestia. No se cansó de repetir que era alcalde más por méritos del partido al que pertenecía y por el apoyo de los que con él colaboraban, que por su propia persona.


El alcalde .- Primer alcalde de la democracia en 1979, tres veces electo por mayoría absoluta (1983, 1987 y 1991) y decide retirarse en 1997, en plena forma, por entender personalmente que había cumplido con una tarea importante y tocaba la renovación. Nadie ni de su entorno ni de fuera le presionó para dar ese paso. Era de las personas que dedicaron una parte de su vida a la política por espíritu de servicio a la gente. En toda su actividad al frente de la ciudad una idea casi obsesiva: Cerdanyola, su ciudad y sus habitantes, lo primero. Le acompañé muchas veces a instancias políticas o administrativas superiores para solicitar, o mas bien reclamar, recursos para Cerdanyola, y mandos de su color político o de otro siempre le atendieron entre el respeto y el temor ante su actitud decidida de municipalista convencido. La Cerdanyola de hoy es inmensamente mejor que la que recibió en 1979 y es así, en buena medida, por haber tenido de alcalde a Celestino. Creo que él diría, lo ha dicho más de una vez, que era fácil porque todo estaba por hacer y porque los demás ayudaron. Pero mucho tiene que ver quien estuvo al frente del Ayuntamiento todos esos años.


Ha sido una experiencia vital magnífica y un honor acompañarle todos estos años. Hasta siempre, Celes.

Cerdanyola del Vallés, 25 de mayo de 2011

Enrique Senabre